Tendencias

SALUD y BELLEZA. Evitemos la deshidratación de la piel con el vital líquido: EL AGUA, principal componente de la materia viva

El ser humano según su condición física, sexo, edad, estilo de vida y clima en que vive, tiene en promedio un 65% de agua en su cuerpo. Y en el caso específico de la piel, esta ocupa dos tercios de ella. Así regula la temperatura corporal y actúa como medio de transporte de los nutrientes y desechos.

La piel muestra una apariencia provocada por la contaminación ambiental, los rayos ultravioleta (UV) que son los causantes del envejecimiento y otros efectos. Como cualquier otra parte del cuerpo necesita del agua para mantenerse hidratada. Este elemento esencial en nuestro organismo, asegura su salud y buena apariencia.

Por lo tanto es de vital importancia mantener la piel hidratada, porque cuando falta agua en su capa superficial desaparece la humedad y los lípidos que la conforman. A partir de ese momento, la piel se debilita y la deshidratación aumenta, quedando la epidermis expuesta a las agresiones externas.

Erróneamente se asocia la deshidratación solo con el sol y el verano, descuidando las estaciones frías. Por esto se recomienda usar en invierno cremas que no solo ayuden a hidratar, sino que también a humectar, proteger y nutrir.

Efectos de la deshidratación en la piel:

  • son los tirante e irritación,
  • flacidez (pérdida de elasticidad),
  • acumulación de células muertas,
  • aspecto opaco (falta de luminosidad),
  • aparición de líneas,
  • desestabilización del PH

Captura de pantalla 2015-10-07 a las 20.06.19

Para tratar la deshidratación; comienza escogiendo la crema adecuada y, al momento de elegir es esencial conocer la diferencia entre hidratante y humectante.

Una crema es hidratante, porque actúa aportando la cantidad de agua que necesitan las células para sus funciones metabólicas, actuando en el ámbito de las capas profundas de la piel. Son ricas en ceramidas, vitaminas E, C, A, minerales, aminoácidos, oligoelementos, destinados a restablecer y mantener la hidratación de la piel.

Una crema es humectante, porque actúa en forma de barrera protectora en la piel, evitando la evaporación del agua que contiene el tejido. Además favorece la captación de agua del ambiente integrándola a la superficie cutánea restableciendo así el manto ácido de la piel. Estas cremas son ricas en glicerina, urea, alantoina, pantenol, capaces de retener humedad.

Otro aspecto importante es romper con el mito de que las pieles grasas o mixtas no necesitan de cremas. La mayoría de estas pieles sufren en forma constante de agresiones producidas por los jabones que alteran su PH, resecando e irritándola, por lo que requieren hidratación extra.

Al tener claro los aspectos señalados, empezaremos determinando cuál es el tipo de piel que tenemos y a que tratamiento debemos someterlo, además del reconocimiento de los productos adecuados. Acompañado de una rutina de limpieza diaria facial y corporal se fortalecerán los cuidados de la piel.

Por último, debemos tomar en cuenta que una de las mejores maneras de proteger la piel, sería; una buena alimentación, buena ingesta de líquidos (8 vasos de agua al día) y las horas de sueño necesarias.

Con esto, esperamos haber despejado las dudas acerca de la deshidratación de la piel, reconociendo a tiempo por los sus síntomas y someterse a tratamiento adecuando, además de la prevención.

Buenas tardes!

Comentarios

comentarios

Ver más

Noticias relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *